Promoción vocacional

"Por amor al carisma recibido y para que nuestra Orden pueda continuar debidamente su misión en la Iglesia, no sólo debemos recibir con agrado a los que se sienten llamados por Dios y piden ingresar entre nosotros, sino también promover las vocaciones en todas las regiones donde trabaja la Orden" (Constituciones N° 186).

lunes, 22 de junio de 2015

La nueva comunidad

La nueva comunidad


En un día de verano precisamente un 14 de enero del corriente año, los formandos de la Orden de San Agustín  llegábamos a lo que iba a ser nuestra nueva comunidad de formación la parroquia San Martin de Tours. Como siempre Dios llevándonos a donde él nos necesita ¿para qué? Eso lo descubriremos con el tiempo. Caras nuevas, un lugar diferente con espiritualidades y devociones diferentes, todo nos resultaba novedosos y ya estábamos contentos por el cambio. Pero Dios nos tenía preparado algo más, si, la calidez de aquellas nuevas personas que nos recibieron. Al principio cuando empezamos a participar de las misas parroquiales nos encontrábamos tímidos frente a una comunidad parroquial a la cual no pasamos por desapercibidos y nos brindaron su cercanía su familiaridad y nos aceptaron como parte de esta gran familia que nos brindó su afecto y acompañamiento en este proceso de formación que llevamos. Hoy podemos decir que nos sentimos tan contentos como ellos de formar parte de esta gran comunidad marcada por un profundo sentido de familia al ver como todos sus miembros se conocen los unos a los otros y como están el uno para el otro… esto nos deja la impresión de una comunidad muy madura y echa de valores en el que pusieron por fundamento a Cristo, aquí se ven los vestigios de un edificio en el que la piedra angular que NO desecharon los constructores es Cristo.
Esto me recuerda al relato de los hechos de los apóstoles que dice:
La primera comunidad cristiana
 Todos se reunían asiduamente para escuchar la enseñanza de los Apóstoles y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones.
 Un santo temor se apoderó de todos ellos, porque los Apóstoles realizaban muchos prodigios y signos. 
 Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común: 
 vendían sus propiedades y sus bienes, y distribuían el dinero entre ellos, según las necesidades de cada uno.
 Íntimamente unidos, frecuentaban a diario el Templo, partían el pan en sus casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón; 
 ellos alababan a Dios y eran queridos por todo el pueblo. Y cada día, el Señor acrecentaba la comunidad con aquellos que debían salvarse.
Me gustaría resaltar esta frase del texto bíblico, que dice   “Íntimamente unidos, frecuentaban a diario el Templo, partían el pan en sus casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón”   esto es lo que vio también la nueva comunidad de hermanos Agustinos al llegar a la parroquia San Martin de Tours, nos encontramos con una imagen de la comunidad de los primeros tiempos del Cristianismo, una comunidad con valores altruistas que la enaltece por encima de otras siendo fiel modelo de la buena nueva que anuncio Jesús hombre en la tierra cuando nos mostró como viviríamos en el reino de los cielos, como una comunidad de hermanos con un solo corazón y una sola alma en Dios”.

Familia de la Parroquia tomando gracia en la imagen de San Martin de Tours en su festividad.
    Así hoy los frailes y los prenovicios de la comunidad de San Martin de Tours se muestran agradecidos y dichosos de formar parte de esta gran Familia que desde un primer momento se mostró muy cercana y nos brindó su afecto, que para nosotros es muy importante y de gran valor. Con gran afecto y unión de alamas rezamos mutuamente por el fortalecimiento y crecimiento espiritual y humano de esta hermosa comunidad.

Un fraternal abrazo
Gabriel Gomez, postulante

miércoles, 3 de junio de 2015

Amistad y Vida Común en San Agustín

AMISTAD Y VIDA COMÚN
Amor mutuo
La sociabilidad y propensión a la amistad caracterizan a Agustín. Jamás quería estar solo, y rara vez vivió un momento de su vida sin amigos, o familiares cerca de él. Ningún pensador de los primeros siglos de la Iglesia encontramos tan interesado en la naturaleza de las relaciones humanas. Hasta en su juventud formó un núcleo de atracción de amistades duraderas. Las describe en un hermoso párrafo de las Confesiones: Había un montón de detalles por parte de mis amigos que me hacía más cautivadora su compañía: charlar y reír juntos, prestarnos atenciones unos a otros, leer en común libros de estilo ameno, bromear unos con otros dentro de los márgenes de la estima y respeto mutuos, discutir a veces, pero sin acritud, como cuando uno discute consigo mismo. Incluso esta misma diferencia de pareceres, que, por lo demás, era un fenómeno muy aislado, era la salsa con que aderezábamos muchos acuerdos. Instruirnos mutuamente en algún tema, sentir nostalgia de los ausentes, acogerlos con alegría a su vuelta: estos gestos y otras actitudes por el estilo, que proceden del corazón de los que se aman y se ven correspondidos, y que hallan suexpresión en la boca, lengua, ojos y otros mil ademanes de extrema simpatía, eran a modo de incentivos que iban fundiendo nuestras almas y de muchas se hacía una sola". (Conf. IV, 8, 13). Eso amaba en sus amigos. Sentía remordimiento de no amar a quien le amaba, y de si aquel amor no era correspondido. Amar y ser amado, en una palabra, mutuo amor, tal es la definición que da Agustín de la amistad. La medida de la verdadera amistad no hay que buscarla en un logro temporal, sino en el amor desinteresado, fundado en similares carácter, ideas, intereses y compromisos.
Límites de la amistad humana
La naturaleza humana dispone de dos grandes bienes: el matrimonio y la amistad. En otro texto Agustín declara que hay dos cosas esenciales al ser humano, esto es, vida y amistad, y ambos son dones de la naturaleza. Dios creó el ser humano para que él o ella puedan existir y vivir, Y, si la persona humana no ha nacido para vivir en soledad, debe existir la amistad Quien intenta prohibir todo trato amistoso, debe caer en la cuenta de que rompe los lazos de todas las relaciones humanas. Fidelidad, confianza, veracidad y estabilidad son las cualidades sobresalientes de la amistad. Agustín, sin embargo, tenía por perecederas todas las cosas humanas, constatación que se le clavó profundamente a la muerte de uno de sus jóvenes amigos. La experiencia de haber perdido el amigo no le llevó a negar la amistad, pero sí a basarla en el amor de Dios, porque "no pierde a ningún ser querido aquel, y sólo aquel para quien todos son seres queridos en Aquel que nunca se pierde". Pero no sólo la muerte puede arrebatarnos un amigo; la debilidad e inestabilidad humanas pueden transformar la amistad en traición, vileza y hasta odio. Por consiguiente, Agustín busca el fundamento de la fidelidad y perseverancia entre amigos en Dios y en Cristo. Había llegado al convencimiento de que la definición ciceroniana de amistad "Amistad es un compromiso sobre todas las cosas divinas y humanas, acompañado de la benevolencia y amor" abarca también el campo de lo divino.
La amistad en la vida religiosa
En contraposición a muchos fundadores de comunidades religiosas, Agustín dio a la amistad un lugar preeminente en la vida común del religioso. Enseñó a sus jóvenes monjes que no estaban obligados a aceptar de inmediato a cualquiera en su amistad, pero sí debería ser su anhelo el tener a todos como amigos. Su actitud hacia Los demás debería ser la de mantener abierta la posibilidad de aceptarlos como amigos. Aunque nunca llegaremos a penetrar lo más íntimo de otro, él llama la atención sobre el hecho de que "nadie puede ser en verdad conocido, sino mediante la amistad". Y cuando le preguntaban sus monjes cuándo podían llamar amigo a alguien, he aquí su respuesta: "Podemos considerar a otro como amigo, si nos atrevemos a abrirle todo nuestro interior". También él entendió la amistad como ayuda y consuelo para sí mismo, al describirnos su experiencia monástica con estas palabras: "Confieso que me arrojo confiado enteramente en el amor de mis más íntimos amigos, especialmente cuando me veo agobiado por los escándalos del mundo, y encuentro descanso en ese amor, libre de angustia. Esto es así porque tengo la sensación de que Dios, en cuyos brazos me arrojo sin temor, y en quien hallo seguro reposo, está presente allí. Con tal seguridad no temo la incertidumbre del mañana y de la flaqueza humana. Cuantas ideas y pensamientos confío a una persona llena de caridad cristiana, y que ha llegado a ser una fiel amistad, no los confío a un ser humano, sino a Dios, en quien esta persona habita, y que la hizo una fiel amiga"
Influencia de Agustín
En la Europa Occidental, sobre todo en Inglaterra y Norte de Francia, las ideas de Agustín sobre la amistad tuvieron gran influencia en la vida religiosa cisterciense de Cluny en la Edad Media, especialmente en Pedro el Venerable, Bernado de Claraval, Elredo de Rieval y Pedro de Celle. Fue en el siglo XV cuando al parecer sobrevino el rehuir la amistad debido a la convicción de que la amistad quebrantaba la integridad de vida en la comunidad religiosa.
"LOS QUE LEEN SUS LIBROS ACERCA DE LAS
COSAS DE DIOS, SALEN APROVECHADOS. SI BIEN
CREO YO QUE, SIN DUDA, PUDIERON RECABAR
MAYOR PROVECHO LOS QUE LE OYERON Y
VIERON PREDICAR EN LA IGLESIA, Y SOBRE
TODO, CONOCIERON SU VIDA EJEMPLAR ENTRE
LOS HOMBRES".

(POSIDIO, Vida de Ag. XXXI, 9).

sábado, 23 de mayo de 2015

Pentecostés

Especial de Pentecostés
Inicio de la Iglesia Católica, fiesta que se celebra 50 días después de la Pascua, 24 de mayo de 2015


Origen de la fiesta

Los judíos celebraban una fiesta para dar gracias por las cosechas, 50 días después de la pascua. De ahí viene el nombre de Pentecostés. Luego, el sentido de la celebración cambió por el dar gracias por la Ley entregada a Moisés.

En esta fiesta recordaban el día en que Moisés subió al Monte Sinaí y recibió las tablas de la Ley y le enseñó al pueblo de Israel lo que Dios quería de ellos. Celebraban así, la alianza del Antiguo Testamento que el pueblo estableció con Dios: ellos se comprometieron a vivir según sus mandamientos y Dios se comprometió a estar con ellos siempre.

La gente venía de muchos lugares al Templo de Jerusalén, a celebrar la fiesta de Pentecostés.

En el marco de esta fiesta judía es donde surge nuestra fiesta cristiana de Pentecostés.

La Promesa del Espíritu Santo

Durante la Última Cena, Jesús les promete a sus apóstoles: “Mi Padre os dará otro Abogado, que estará con vosotros para siempre: el espíritu de Verdad” (San Juan 14, 16-17).

Más adelante les dice: “Les he dicho estas cosas mientras estoy con ustedes; pero el Abogado, El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése les enseñará todo y traerá a la memoria todo lo que yo les he dicho.” (San Juan 14, 25-26).

Al terminar la cena, les vuelve a hacer la misma promesa: “Les conviene que yo me vaya, pues al irme vendrá el Abogado,... muchas cosas tengo todavía que decirles, pero no se las diré ahora. Cuando venga Aquél, el Espíritu de Verdad, os guiará hasta la verdad completa,... y os comunicará las cosas que están por venir” (San Juan 16, 7-14).

En el calendario del Año Litúrgico, después de la fiesta de la Ascensión, a los cincuenta días de la Resurrección de Jesús, celebramos la fiesta de Pentecostés.

Explicación de la fiesta:

Después de la Ascensión de Jesús, se encontraban reunidos los apóstoles con la Madre de Jesús. Era el día de la fiesta de Pentecostés. Tenían miedo de salir a predicar. Repentinamente, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos.

Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas desconocidas.

En esos días, había muchos extranjeros y visitantes en Jerusalén, que venían de todas partes del mundo a celebrar la fiesta de Pentecostés judía. Cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma y entendían a la perfección lo que ellos hablaban.

Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerzas para la gran misión que tenían que cumplir: Llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Es este día cuando comenzó a existir la Iglesia como tal.

¿Quién es el Espírtu Santo?

El Espíritu Santo es Dios, es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia nos enseña que el Espíritu Santo es el amor que existe entre el Padre y el Hijo. Este amor es tan grande y tan perfecto que forma una tercera persona. El Espíritu Santo llena nuestras almas en el Bautismo y después, de manera perfecta, en la Confirmación. Con el amor divino de Dios dentro de nosotros, somos capaces de amar a Dios y al prójimo. El Espíritu Santo nos ayuda a cumplir nuestro compromiso de vida con Jesús.

Señales del Espíritu Santo:

El viento, el fuego, la paloma.

Estos símbolos nos revelan los poderes que el Espíritu Santo nos da: El viento es una fuerza invisible pero real. Así es el Espíritu Santo. El fuego es un elemento que limpia. Por ejemplo, se prende fuego al terreno para quitarle las malas hierbas y poder sembrar buenas semillas. En los laboratorios médicos para purificar a los instrumentos se les prende fuego.

El Espíritu Santo es una fuerza invisible y poderosa que habita en nosotros y nos purifica de nuestro egoísmo para dejar paso al amor.

Nombres del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo ha recibido varios nombres a lo largo del nuevo Testamento: el Espíritu de verdad, el Abogado, el Paráclito, el Consolador, el Santificador.

Misión del Espíritu Santo:
  • El Espíritu Santo es santificador: Para que el Espíritu Santo logre cumplir con su función, necesitamos entregarnos totalmente a Él y dejarnos conducir dócilmente por sus inspiraciones para que pueda perfeccionarnos y crecer todos los días en la santidad.
     
  • El Espíritu Santo mora en nosotros: En San Juan 14, 16, encontramos la siguiente frase: “Yo rogaré al Padre y les dará otro abogado que estará con ustedes para siempre”. También, en I Corintios 3. 16 dice: “¿No saben que son templo de Dios y que el Espíritu Santo habita en ustedes?”. Es por esta razón que debemos respetar nuestro cuerpo y nuestra alma. Está en nosotros para obrar porque es “dador de vida” y es el amor. Esta aceptación está condicionada a nuestra aceptación y libre colaboración. Si nos entregamos a su acción amorosa y santificadora, hará maravillas en nosotros.
     
  • El Espíritu Santo ora en nosotros: Necesitamos de un gran silencio interior y de una profunda pobreza espiritual para pedir que ore en nosotros el Espíritu Santo. Dejar que Dios ore en nosotros siendo dóciles al Espíritu. Dios interviene para bien de los que le aman.
     
  • El Espíritu Santo nos lleva a la verdad plena, nos fortalece para que podamos ser testigos del Señor, nos muestra la maravillosa riqueza del mensaje cristiano, nos llena de amor, de paz, de gozo, de fe y de creciente esperanza.
     
El Espíritu Santo y la Iglesia:

Desde la fundación de la Iglesia el día de Pentecostés, el Espíritu Santo es quien la construye, anima y santifica, le da vida y unidad y la enriquece con sus dones.
  • El Espíritu Santo sigue trabajando en la Iglesia de muchas maneras distintas, inspirando, motivando e impulsando a los cristianos, en forma individual o como Iglesia entera, al proclamar la Buena Nueva de Jesús.
Por ejemplo, puede inspirar al Papa a dar un mensaje importante a la humanidad; inspirar al obispo de una diócesis para promover un apostolado; etc.
  • El Espíritu Santo asiste especialmente al representante de Cristo en la Tierra, el Papa, para que guíe rectamente a la Iglesia y cumpla su labor de pastor del rebaño de Jesucristo.
  • El Espíritu Santo construye, santifica y da vida y unidad a la Iglesia.
  • El Espíritu Santo tiene el poder de animarnos y santificarnos y lograr en nosotros actos que, por nosotros, no realizaríamos. Esto lo hace a través de sus siete dones.
Los siete dones del Espíritu Santo: 

Estos dones son regalos de Dios y sólo con nuestro esfuerzo no podemos hacer que crezcan o se desarrollen. Necesitan de la acción directa del Espíritu Santo para poder actuar con ellos.
 
  • SABIDURÍA: Nos permite entender, experimentar y saborear las cosas divinas, para poder juzgarlas rectamente.
     
  • ENTENDIMIENTO: Por él, nuestra inteligencia se hace apta para entender intuitivamente las verdades reveladas y las naturales de acuerdo al fin sobrenatural que tienen. Nos ayuda a entender el por qué de las cosas que nos manda Dios.
     
  • CIENCIA: Hace capaz a nuestra inteligencia de juzgar rectamente las cosas creadas de acuerdo con su fin sobrenatural. Nos ayuda a pensar bien y a entender con fe las cosas del mundo.
     
  • CONSEJO: Permite que el alma intuya rectamente lo que debe de hacer en una circunstancia determinada. Nos ayuda a ser buenos consejeros de los demás, guiándolos por el camino del bien.
     
  • FORTALEZA: Fortalece al alma para practicar toda clase de virtudes heroicas con invencible confianza en superar los mayores peligros o dificultades que puedan surgir. Nos ayuda a no caer en las tentaciones que nos ponga el demonio.
     
  • PIEDAD: Es un regalo que le da Dios al alma para ayudarle a amar a Dios como Padre y a los hombres como hermanos, ayudándolos y respetándolos.
     
  • TEMOR DE DIOS: Le da al alma la docilidad para apartarse del pecado por temor a disgustar a Dios que es su supremo bien. Nos ayuda a respetar a Dios, a darle su lugar como la persona más importante y buena del mundo, a nunca decir nada contra Él.
     
Oración al Espíritu Santo 

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor; envía Señor tu Espíritu Creador y se renovará la faz de la tierra.
OH Dios, que quisiste ilustrar los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que, guiados por este mismo Espíritu, obremos rectamente y gocemos de tu consuelo.
Por Jesucristo, nuestro Señor
Amén.

domingo, 3 de mayo de 2015

Elja 2015. Homilía de Clausura

HOMILIA MISA DE CLAUSURA
ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE JOVENES AGUSTINOS
BUENOS AIRES 2015 - BENAVIDEZ

Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que los aman, de aquello que él llamó según su designio…Dios nuevamente ha cumplido su palabra y ha dispuesto todas las cosas para que pudiéramos encontrarnos y vivir estos días de fraternidad, bien agustinianos, bien de raza agustina. Y todo lo hizo para el bien de nosotros, sus hijos amados. A la luz de las palabras de Pablo, cómo no leer e interpretar este encuentro como una caricia de Dios, como fruto de su providencia divina, como fruto del amor que Dios nos tiene y no se cansa nunca de demostrárnoslo. En su designio quiso que nos encontráramos, agustinos venidos de todas las partes de Latinoamérica para hacernos sentir su llamado, para hacernos sentir que el nos ha elegido para mas.  

Te elegí para mas… nos susurra Jesús a nuestros oídos. Nos lo hemos repetido tantas veces entre nosotros…Te elegí para más es la frase que poco a poco ha ido calando hondo en nuestro corazón y que ahora, en este momento de clausura, espera producir sus frutos. Pero antes de pasar a los frutos, nos permitamos un último momento para volver sobre estas palabras con las que Jesús ha querido hablarnos en este encuentro. Sobretodo los invito a pensar ahora en la última parte de la frase, en el para más. ¿Qué significa para más? ¿qué es lo que Dios quiere decirnos eligiéndonos para más?

Más, en la lengua latina, tiene dos posibles vocablos, sinónimos entre sí. El primero es el adverbio latino conocido por todos como Plus que significa algo que excede, que está fuera de lo normal,  algo fuera de lo acordado, es el sobresueldo. El plus es en otras palabras lo que marca o hace la diferencia. Esto quiere decir que cuando Jesús nos llama, nos elige, nos separa, lo hace para que seamos diferentes, para que marquemos un diferencia, para que seamos testigo de algo nuevo, para que seamos el plus de Dios. ¿Por qué tus discípulos, le preguntaban los fariseos a Jesús, no se purifican, no observaban el sábado, no son como los discípulos de Juan? No porque eran revolucionarios, ni tampoco trasgresores de la ley, sino porque sus vidas habían sido marcadas por el encuentro con Jesús que los había hecho diferentes. El encuentro con Jesús nos cambia la vida, nos saca de la rutina, de lo de siempre para hacernos entrar en la dinámica de lo nuevo.  Y desde eso nuevo, nos llama a ser signo, a ser ese plus, a ser profetas, a ser esos “bichos raros” que se interrogan e interrogan a los demás con sus vidas. La comunidad agustiniana siguiendo el modelo de las primeras comunidades, que con su vida despertaban el estupor y la admiración, no puede negociar de ninguna manera este plus y terminar mezclándose y siendo lo mismo que los demás. El pueblo de Dios tiene hambre de lo nuevo, de la novedad del Evangelio y Jesús nos envía a comunicar esa novedad…eso nuevo y por eso nos ha elegido para más. Queridos jóvenes no tengamos miedo a lo nuevo. Dejémonos tocar por aquel que hace todas las cosas nuevas. Seamos en medio de nuestra sociedad signo, fermento de la novedad del evangelio.

El segundo termino latino utilizado para más es el adverbio magis que significa grande. Te elegí para más tiene por tanto también el significado de una llamada a ser grandes. La elección de Jesús es para una grandeza…El nos ha elegido para que seamos grandes, para cosas grandes, para que aspiremos, para que deseemos cosas grandes. El Papa Francisco en un discurso a los jóvenes les recordaba que el corazón del ser humano aspira a grandes cosas, a valores importantes, a amistades profundas. El ser humano aspira a amar y ser amado. Esta es la aspiración más profunda, nuestra aspiración: amar y ser amado. Agustín reconoce en sus confesiones que lo único que buscaba en su vida era amar y ser amado, se descubre deseando esta grandeza y esto es lo que él le llamaba como felicidad. En su vida había descubierto otras grandezas, pero ninguna de ella llegó a saciarlo como la de ser amado por Dios y amar a los demás.

Eligiéndonos, el Señor ha sembrado en nosotros ese deseo del amor que mantiene inquieto nuestro corazón hasta no descanse en el amor de Dios que es lo más grande que hay. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos y ustedes son mis amigos. Jesús nos ha hecho suyos para amarnos…y cuánto nos cuesta creerlo…creámoslo porque es verdad...y nos eligió para amar como él nos amó. El envío de Jesús es un envío del amor para el amor: mi mandamiento es que se amen los unos a los otros como yo los he amado y por eso y para eso nos ha elegido para más…para esa grandeza. Agustín ha descubierto en esta grandeza el peso de su vida, su sentido, su dirección…mi amor es mi peso y por el soy llevado a dondequiera que vaya. En el amor ha querido fundamentar su proyecto de vida comunitaria porque es sólo el amor que puede hacer de muchas almas y muchos corazones, una sola cosa. La vida comunitaria, la fraternidad, la amistad tiene sentido porque nos hacen aspirar hacia lo grande…porque nos permiten vivir plenamente el doble mandamiento de Jesús del amor a Dios y el amor al prójimo, el primero y el más grande de todos los mandamientos.

Jóvenes agustinos no nos dejemos ni apagar ni robar nunca este amor que nos inflama, que nos hace ser grandes, que nos hace ser uno como el Padre y el Hijo son uno, que nos hace ser comunidad, que nos hace ser hermanos, amigos de Dios, que nos hace ser verdaderamente felices, que nos realiza plenamente. No dejemos que nos confundan ni nos engañen vendiéndonos otras grandezas, ni cambiemos la grandeza de Dios por otras grandezas, grandes por fueras, pero pequeñas por dentro. Ni tampoco le tengamos miedo a su amor y a comprometernos con él. Dios te quiere…y qué bueno se siente cuando uno es querido por Dios; dejáte querer y sé instrumento de su amor.


Te elegí para más…, pido a Dios que nunca nos olvidemos de estas palabras y que al regresar a nuestras comunidades podamos susurralas a los demás de modo que juntos podamos despertar al mundo al amor de Dios, a esta grandeza, a este plus que como bien lo dice la palabra es un derroche de Dios que en su bondad nos quiso regalar. 

martes, 31 de marzo de 2015

No te detengas, ÉL te eligió para mas



No te detengas, Él te eligió para más.
Tiempos de cambios, de muchos conflictos difíciles de digerir. El mundo está cambiando muy aceleradamente, evoluciona a pasos agigantados, y hoy como hombres y mujeres de Dios necesitamos parar la marcha agitada y bajar un cambio. Bajar un cambio que nos invite a la reflexión, a repensar nuestra vida. 
La cuaresma en la que el Papa Francisco nos invitó a hacer un ejercicio de interiorización para repensar nuestra vida, nuestro proyecto y la meta a la que queremos llegar. Es decir preguntarme a mí mismo sí; ¿Voy por el camino correcto? ¿Hacia dónde voy? ¿Cuál es mi meta?
El mundo está en crisis, está atravesando por un momento difícil en su historia, momentos de tensiones y guerras entre hermanos (la humanidad lucha contra si misma), viejas disputas vuelven a resurgir, momentos de extrema violencia, de egocentrismo, de indiferencia, de individualismo. Como nos decía el Papa Francisco el tiempo de cuaresma: es un tiempo para dejar de lado nuestra indiferencia y preguntarnos: ¿Cuánto hago yo por mi hermano pobre, enfermo y desvalido? ¿Cuándo le tiendo una mano lo hago porque es una necesidad del corazón o por puro humanitarismo? ¿Cuándo ayudo al hermano pobre e indigente, le doy de lo que me cuesta dar o le doy de lo que me sobra?
"Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: "Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver". (Mateo 25, 34-36).
Este es un tiempo para detener la marcha y pensar. Y si uno se pone a reflexionar sobre lo que acontece en el mundo llegará al punto en que la mente te dirá: - para que seguir si el mundo sigue siempre igual, la violencia no se acaba, la indiferencia no se acaba, el odio esta sobre todos, para qué remar contra corriente.
Pero hoy Dios se dirige a nosotros y nos habla al corazón y nos dice: - No te detengas, YO El SEÑOR TU DIOS, te elegí para más – 
El mundo atraviesa una crisis de desesperanza, de desaliento. ¡Tiro la toalla! Estás cansado de caminar contra el viento. Me inclino por dejar todo como está y echarme para atrás, (total no vale la pena gastar fuerzas inútilmente). 
Pero vino Dios y nos dijo: -“Yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva” (IS 65, 17). Y lo va a hacer con cada uno de ustedes, porque “El los eligió para más”.
Te eligió porque Dios necesita puentes que conduzcan a los hombres y mujeres al amor del Padre que los creo. El necesita de hombres y mujeres valerosos/as de buena Fe, que dediquen su vida entera, (respondiendo a la vocación que hemos recibido en el bautismo), a construir el reino de Dios. La vocación que Dios nos dio a todos por igual es a ser profetas, anunciadores de la buena nueva, de que el propósito de Dios está por concretarse, porque Dios quiere que todo hombre y mujer de buena Fe se sienta amado por Él y se sienta “elegido para más”. 
Por eso no debemos perder la esperanza de que Dios tiene algo mejor para nosotros, porque hemos sido elegidos para más. Para mucho más que simples servidores, para mucho más que hacer ayunos y penitencias. ¡Dios te eligió para mucho más! 
Ahora te toca a vos descubrir para que más te eligió.
¿Qué es ese más que Dios me pide?

Un fraternal saludo.
Gabriel Omar Gómez Romano 
Pre novicio, OSA

ELJA 2015

TE ELEGÍ PARA MÁS
Del 26 al 30 de Enero de 2015 en Buenos Aires, Argentina, nos reunimos junto a 430 Jóvenes  representando a 12 países de nuestras tierras latinoamericanas. En esta oportunidad el II Encuentro Latinoamericano tuvo como lema: “Te elegí para más”.
Elegimos este lema para hacer memoria y vida la elección que Dios nos hace para más a partir de nuestro Bautismo, por el cual nosotros pasamos a formar parte del cuerpo de Cristo que es la Iglesia.  “Durante el encuentro y a partir de las catequesis nos detuvimos a reflexionar las consecuencias para nuestras vidas de este ser Hijos de Dios y hermanos”.
La temática del encuentro tuvo como base el Itinerario de Evangelización con los Jóvenes, y nos detuvimos a reflexionar sobre tres temáticas que nos planeta dicho documento: 

Llamados

Nos Propusimos reflexionar sobre la elección de Dios, el llamado a la vida, a la santidad, al servicio.
Seducidos
Nuestra propuesta fue reflexionar sobre el discipulado pero desde la relación personal, desde el conocimiento mutuo e íntimo, por eso propusimos la idea de la seducción. Como en Jeremías, al cual se le encomienda una difícil misión, y la acepta y lleva a cabo porque está seducido por Dios Jr 20, 7
Enviados
La base de esta propuesta fue por supuesto el envío misionero universal, pero queríamos hacer hincapié en que la misión es una cuestión de todos, ya no solo los grupos misioneros tradicionales sino ser “Iglesia en salida”. Otro aspecto fue el pensar “los nuevos escenarios de Misión” entre los cuales se encuentra la misión urbana, una de las apuestas que hicimos durante este encuentro.
Estos tres bloques temáticos fueron reflexionados cada mañana con una catequesis, a cargo de Fray Patricio Villalba, (Llamados), Mons. Alberto Bochatey OSA (Discipulado) y el cantante católico Daniel Poli (Misión).
Después de cada catequesis los jóvenes se reunían en comunidades de diálogo donde compartían preguntas a partir de la reflexión que nos ofrecieron los conferencistas.
Las tardes y noches tuvieron distintas actividades durante toda la semana.  El primer día fueron actividades para integrarnos, durante la tarde y por la noche fue  la apertura oficial del encuentro, donde hubo palabras de bienvenida por parte de Fray Patricio Villalba, en nombre del Padre General, después fue el Turno de Fray Benjamín García, como miembro de la comisión de pastoral juvenil y vocacional  de OALA, y por último las palabras de Fray José Guillermo Medina, Vicario Regional.         
Durante la apertura del encuentro se presentó un video introductorio que reflejaba la elección para más por parte de Dios, a partir de nuestro Bautismo. Además hubo un momento para diversión con la presentación de las mascotas que cada delegación trajo para representar su país y cultura.  La noche finalizó con un recital a cargo de la banda oficial del ELJA, banda que estuvo integrada por jóvenes de la comunidad de la Parroquia San Agustín de Buenos Aires.
El segundo día por la tarde, peregrinamos hacia la Basílica de Lujan, Patrona de la Argentina, allí celebramos la Eucaristía y luego, al regresar al lugar del Encuentro, se llevó a cabo la noche cultural, donde se presentó la cultura, a través de la comida y el baile de los dos países que componen el Vicariato San Alonso de Orozco, es decir, Argentina y Uruguay.
El día miércoles se llevó a cabo los talleres, los cuales se desprendieron de los bloques temáticos. Para llevarlos adelante se convocó a Frailes y Laicos. Para la realización de los talleres se ha pensado que no sean una clase expositiva, sino que sean en modalidad taller, es decir favorecer el trabajo y producción de los participantes, donde la tarea de quien estuvo a cargo debió ser la de orientar y ofrecer herramientas que lleven a la reflexión personal y comunitaria de cada temática.
A continuación presento los temas que fueron abordados y una breve explicación de lo que se buscó con la realización de los mismos. En negrita el nombre de cada taller. 
EL LLAMADO
Llamados a la vida. Re-descubrir que el primer llamado que Dios nos hace es a la vida y por tanto como jóvenes estamos llamados a ser "discípulos al servicio de la vida plena”.  Ruidos y distorsiones. Presentar y reconocer los ruidos y distorsiones que apagan la voz de Dios que llama. Ver la forma de trabajar para silenciarlos. Presentando el valor de la Interioridad como el mejor medio.  Realidad que Llaman Cada uno de nosotros está llamado por Dios a cumplir un papel en la vida. Es preciso saber escuchar la voz de Dios y dejarse guiar por Él para descubrir la vocación de cada uno. Temo responder Presentar las actitudes de los jóvenes frente a las llamadas que Dios hace. Me miró y me amó Redescubrir las llamadas que Dios nos hizo y hace, como lo hizo con el joven rico del Evangelio (Mc 10,17-27) cuando Jesús “puso sus ojos en él y lo amó”
EL DISCIPULADO
¿El amor tiene valor? ¿Qué valor tiene el amor? Frente a una cultura que ha devaluado el amor y parece que ha perdido su significado. Se buscó reflexionar sobre el modo de revalorizar el amor en nuestros ambientes, cómo volver a ponerlo como motor de nuestra salida evangelizadora. Lugares de encuentro. El objetivo del taller fue buscar ¿Cuáles son esos lugares de encuentro de los jóvenes en nuestras comunidades de origen?  Discípulos Siglo XXI. Buscar cuales serían las características de los discípulos en nuestro tiempo.  Discípulo, líder y animador. En el ámbito laboral el liderazgo es valorado y promovido, tener la capacidad de motivar, guiar, llevar a los objetivos pre fijados a un grupo humano es una habilidad buscada y remunerada  De cara a cara con Jesús. Un lugar de encuentro con Jesús es la oración. El corazón del discípulo se va formando a través de la oración.
3. LA MISIÓN
 Pescar en Red: Los medios de comunicación nos ayudan a percibir la realidad humana y nos permite proponer "un renovado sentido de unidad de la familia humana que nos impulse a la solidaridad y al compromiso serio por una vida más digna para todos".  Misión Urbana Las sombras que marcan lo cotidiano de las ciudades, como por ejemplo, violencia, pobreza, individualismo y exclusión, no pueden impedirnos que busquemos y contemplemos al Dios de la vida también en los ambientes urbanos. La alegría contagia ¿Es posible que la fe sea viral? La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Evangelizar con creatividad Se presentaron distintos modos de predicar el Evangelio a una población juvenil urbana.  Misión comunitaria No evangelizamos a nombre personal, sino en el marco de la Iglesia- comunidad  tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales.
El mismo miércoles después de los talleres, tuvimos el acto penitencial y por la noche el cantante Daniel Poli brindo un recital- testimonio. Para luego finalizar la jornada a los Pies del Señor mediante la Adoración Eucarística.
El día jueves, hicimos concreta la catequesis de la mañana sobre la misión y salimos por las calles de Buenos Aires.
El viernes por la mañana después de evaluar por comunidades la vivencia del encuentro. Tuvimos la Misa de clausura del Encuentro. Donde se nos invitó a seguir profundizando en nuestras vidas esa elección que el Señor nos hace para más.
Damos gracias a Dios y María por permitirnos vivir este encuentro en tierras argentinas.
Fray Ariel Fessia OSA


lunes, 16 de marzo de 2015

Mar a dentro

Mar a dentro
“No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad” San Agustín, con esta frase quisiera invitarlos a hacer un viaje dentro de uno, ir descubriendo de forma intima este llamado que Dios nos hace de forma individual, ese llamado que resuena en lo profundo del corazón y que a veces no sabemos cómo llamarlo y qué hacer con lo que sentimos. Por eso les propongo reflexionar y meditar “la pesca milagrosa” Lucas 5, 1-11, lo leemos en silencio y despacio al texto.
El texto nos habla que Jesús  predicaba cerca del lago de Genenesaret y viendo dos barcas amarradas al borde del lago pide a Pedro para subir a su barca y enseñar desde la barca a la gente, cuando termino de hablar dio la indicación a Pedro de ir mar a adentro y echar las redes. Meditemos como Jesús se nos acercar amistosamente. El tiene la iniciativa de ir hacia nosotros, quiere entablar un dialogo, pero para tener un dialogo más profundo es necesario primero sacar los símbolos y así encontrar de forma más intima a Jesús.

-       El mar: es el mundo donde estamos, Jesús nos invita a ir adentro con El hacia nuestra interioridad y ahí descubrir  nuestra riqueza y nuestra pobreza, nuestros límites para soportar la pesca, para mantener el barco.
-       La barca: es nuestra vida, es necesaria aquí hacer un ejercicio de ir al interior y ver como esta nuestra “barca”, que hay en mi embarcación y que me gustaría que haya.
-       La red: es lo que une a los hombres con la iglesia, la red se va construyendo como una telaraña, sostenida por cada uno en un extremo, de lo más tensa posible sobre ella se depositan determinados objetos pesados, que simbolizan situaciones de los hombres de hoy, conformamos una red solida que sostenemos entre todos.
A Jesús le sigue mucha gente que la oyen pero le hace falta persona que lo dejen todo para seguirlo, que vallen mar adentro para echar las redes y juntar a los hijos de Dios. Jesús se hace invitado en la barca de Pedro que no le niega un servicio pero Jesús necesita más, necesita apóstoles para enviarlos en su nombre.
Hagamos el ejercicio de invitarlo a Jesús a nuestra barca, de estar a solas con El mar adentro, mirarlo y mirarnos, escucharlo en silencio, sentir como la brisa suave va empujando nuestra barca, como el espíritu va soplando. Meditemos unos minutos.
Jesús nos habla interiormente en nuestro corazón, ahí nos muestra sus planes y sueños para con nosotros, nos muestra su plan de amor en nuestra vida, solo nos pide docilidad, estar abierto a Él, no cerrarnos a su llamada, estar dispuestos a un cambio, así como Jesús cambia los planes de los apóstoles y les muestra su eficacia  de confiar en su palabra, asimismo quiere transformar nuestra de vida de pescadores a pescadores de hombre; si bien los apóstoles tuvieron miedo de abandonar todo lo que tenían, aun que no era  mucho era su vida (trabajo, familia, su pasado de pescadores) el llamado de Jesús rompía sus miedos y les impulsaba a dar el paso encontrando fuerza en el encuentro con Jesús  y su compañía.
Jesús sube a nuestra barca, nos ayuda y dirige, nos da su luz en la oscuridad a través de su palabra que actúa de faro, no hay mar que nos aleje de su presencia, El camina sobre las aguas si es necesario, y como a Pedro, nos tiende una mano para que no nos hundamos.

Que al final de esta meditación podamos elevar a dios una oración de agradecimiento y alabanza por subir a nuestra barca y ser nuestro acompañante.

Diego Corbalan
Prenovicio, OSA